Metodologia de Investigación en el Nivel Medio - 4to y 5to año - Provincia de Buenos Aires.
Título: "Las Manifestaciones Sociales, la puja por la territorialidad y la legitimación".
Resumen
En la investigación que se presenta se trata de dilucidar las temáticas en torno a las manifestaciones públicas planteadas en los manuales de geografía en el nivel medio de la provincia de Buenos Aires y a partir de interrogantes áulicos. Para conocer las representaciones sociales que se tienen sobre las manifestaciones públicas; en especial, los efectos de la construcción subjetiva de las mismas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y en la vida cotidiana de los manifestantes. Así como, los que transitan por los espacios de poder y de construcción simbólica de las manifestaciones que se movilizan para llamar la atención, se hable sobre ello y lograr una respuesta por parte de los poderes políticos de turno.
Así mismo, el espacio virtual activo con el uso de herramientas TICs, es otra forma en que los manifestantes indignados protestan. Un ciberespacio con una subjetividad legal y territorial diferente, menos visibles y ruidosas que las calles en dónde se puja por la territorialidad entre los manifestantes y transeúntes que, si bien están de acuerdo con los motivos por los cuales se desarrollan las movilizaciones, reclaman por la libre circulación y la regulación de las manifestaciones en la vía pública. Aunque aún, no hay una figura legal sobre las manifestaciones, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires está generando políticas públicas para que los ciudadanos motivados por una causa puedan manifestarse, salvaguardando la libertad, integridad y derechos de las personas, asegurando la convivencia y la cohesión social, regulado por Ley 5688 (2016).
Tema: Manifestaciones Públicas.-
Problema de investigación: Los efectos de la construcción subjetiva de las manifestaciones públicas de los ciudadanos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en la vida cotidiana.
Pregunta de investigación: ¿Cuáles son los efectos en torno a las manifestaciones sociales en los espacios públicos del área urbana?
Objetivo General:
Conocer las representaciones sociales que se tienen sobre las manifestaciones públicas en el AMBA en la vida cotidiana.
Objetivos específicos:
1.- Identificar las creencias que posee la sociedad sobre las manifestaciones públicas
2.- Investigar el grado de satisfacción o malestar de las ocurrencias de las manifestaciones sociales en la vía pública.
3.- Contextualizar la construcción subjetiva de las manifestaciones públicas en el AMBA.
Preguntas derivadas del problema:
1.- ¿Cuál es la construcción subjetiva de los ciudadanos sobre las manifestaciones públicas?
2.- ¿Cómo se constituyen legalmente las manifestaciones públicas en la vida de los ciudadanos?
3.- ¿Cómo se definen y caracterizan las manifestaciones según el ámbito social que lo atraviesa?
Justificación:
La presente investigación se enfocará en conocer la manera de hacer un acercamiento teórico-etimológico sobre la impronta sociocultural de las manifestaciones sociales que se plantean en los manuales de geografía del nivel medio de educación; de 4° y 5° años del nivel superior, de la provincia de Buenos Aires. Tema que en la actualidad ha sido planteado por los estudiantes sin una respuesta metodológica desde la asignatura y objetiva por parte de los docentes. Por lo cual esta diplomatura permitirá trabajar en el aula estas temáticas desde la propuesta metodológica del aprendizaje basado en problemas (ABP), como el uso de metodologías de investigación en el campo de las Ciencias Sociales.
Los objetivos y problemas planteados anteriormente surgen de interrogantes áulicos que, pretenden ampliar las palabras de los textos que estos manuales plantean sobre el tema: Los movimientos sociales están integrados por diversos grupos poblacionales que despliegan numerosas estrategias en su accionar para hacer visibles las manifestaciones públicas llevadas a cabo, como: marchas, cortes de ruta, cacerolazos, banderías político-partidarias y sindicalistas o solo banderas argentinas. Lo cierto es que, en todos los casos se apropian de un determinado espacio público, que se tornan simbólicos y se ejerce la puja por la territorialidad.
En esta investigación, la situaremos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) con lugares simbólicos, como: la Quinta de Olivos, la Plaza de Mayo, la avenida 9 de Julio. Lugares de manifestaciones públicas y no manifestantes, ciudadanos casuales y en tránsito que pujan por la territorialidad. Así, Bourdieu (1997) observa que todas las sociedades se presentan como espacios sociales, es decir estructuras de diferencias que sólo cabe comprender verdaderamente si se elabora el principio generador que fundamenta estas diferencias en la objetividad que, por lo tanto varían según los lugares y los momentos.
Punto de partida para entender el problema de la construcción subjetiva de las manifestaciones públicas a investigar. Ya que, las mismas se construyen como expresión ritualizada de grupos constitutivos, donde la calle puede convertirse en elementos de lucha indisociable de las crisis (Fillieule, O. 2015). Crisis de procedencia político-económica gremiales u otro rango socio-económico que hace de las manifestaciones una respuesta contraria a las acciones ejecutivas de las políticas de turno y votos partidarios, cuya homogeneidad de pensamiento pone en duda la individualidad de los votantes (Sabato, H. 1998).
Así mismo, las actuales manifestaciones se rigen por convocatorias a través de las redes sociales y sus # (hashtag) de referencia a las situaciones por las que se intenta movilizar y/o reunir en un espacio específico a los ciudadanos. Son espacios comunicativos y de acción donde se comparten experiencias de lucha, de auto-organización, reflexividad y sentido compartido de la protesta (Rovira 2012). Poseen una herramienta TICs, una identidad colectiva y un método de lucha (García Linera 2004) Las redes sociales son un medio de manifestación cada vez más utilizado por los ciudadanos “indignados”.
Entones, el despliegue o el éxito de las manifestaciones en sí, radica en que la sociedad se manifiesta porque está harta y quiere que las cosas mejoren, se manifiestan por una situación injusta o por diversos motivos, a develar, en la forma como se consigue atraer a las masas. Acudir a una manifestación supone encontrarnos con ciudadanos que observan un objetivo común: justicia, trabajo, seguridad, entre otras posibles.
No podemos negar que las manifestaciones han servido como base para legitimar nuevos derechos para la sociedad. Pero, aquí se trata de entender cómo las manifestaciones cobran legalidad en el marco de la mirada subjetiva hacia las mismas. La manifestación se da como uno de los modos principales de expresión de protesta. Podría ser indicio de un crecimiento de interés por la cosa pública y de una mejor integración política de la población, preocupada por participar en las decisiones, más allá del derecho al voto (Fillieule 2015).
Para Flillieule, las encuestas de opinión subrayan la legitimidad del uso de estos medios como su reciente efectividad. Por lo cual, la realización de encuestas y el uso de la TICs, a través de un Blank Quiz (herramienta de Google), por ejemplos. Nos permitiría dilucidar las subjetividades que los ciudadanos poseen de las manifestaciones populares en la vía pública.
Dicha legitimidad no es otorgada solo por los ciudadanos sino también por las regulaciones como los derechos de protesta social en la Argentina abalados desde la Constitución Nacional en sus artículos 14bis y 27. Así como nuestra adhesión a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en sus artículos 18, 19 y 20 que observan la libertad de expresión. Pero aquí, nuevamente, se plantea la subjetividad de aquellos no manifestantes, ciudadanos casuales en tránsito, que pujan por la territorialidad. Aun así el Código Penal en su artículo 194 establece la pena de prisión por interrumpir el funcionamiento del transporte y los servicios públicos; pero la protesta en la vía pública no está tipificada en el código. Lo cierto es que las regulaciones ante las manifestaciones públicas aún no logran objetivar el vacío legal.
Por todo lo expuesto, esta investigación contribuirá a mejorar la propuesta curricular de la temática seleccionada. Así como, en corroborar las teorizaciones de la misma con datos cuantitativos y cualitativos obtenidos para tal fin.
Hipótesis:
Los efectos de la construcción subjetiva son una forma de representación social sobre las manifestaciones públicas que se desarrollan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La legitimación y la territorialidad de las manifestaciones públicas son los efectos de la construcción subjetiva de la sociedad.
Marco Teórico
Entre los temas que se plantean trabajar en el nivel secundario superior, se observan las movilizaciones sociales y en los manuales de geografía se presentan diversas temáticas para poder investigar sobre la impronta sociocultural de la mismas, a nivel mundial como local. Desde 2010 hasta la fecha, las manifestaciones públicas, caso que nos trae a esta investigación, que se desarrollaron en el Área metropolitana de Bueno Aires (AMBA) han sido una constante problematización e inquietud por parte de los estudiantes, de conocer el porqué de las mismas. Los interrogantes áulicos pretenden ampliar las palabras de los textos que estos manuales plantean sobre el tema: Los movimientos sociales están integrados por diversos grupos poblacionales que despliegan numerosas estrategias en su accionar para hacer visibles las manifestaciones públicas llevadas a cabo, como: marchas, cortes de ruta, una protesta con cacerolas, banderías político-partidarias y sindicalistas o solo banderas argentinas. Donde se pone énfasis en “el manifestante”, “la causa de su manifestación” y “el espacio geográfico que ocupa”. Este último es nuestro punto de partida para entender la subjetividad sobre las manifestaciones públicas en el AMBA.
Estos espacios geográficos, esta territorialidad marcada por las manifestaciones; según Fillieule (2015) privilegian los lugares de poder y otros sitios adecuados para llamar la atención. Estos se han transformado en “lugares simbólicos”, como: la Quinta de Olivos, Plaza de Mayo, la Av. 9 de Julio. Lugares de manifestaciones públicas y no manifestantes, ciudadanos casuales y en tránsito que pujan por la territorialidad. Las mismas se construyen como expresión ritualizada de grupos constitutivos, donde la calle puede convertirse en elementos de lucha indisociable de las crisis (Fillieule 2015). Crisis de procedencia político-económica gremiales u otro rango socio-económico que hace de las manifestaciones una respuesta contraria a las acciones ejecutivas de las políticas de turno y votos partidarios, cuya homogeneidad de pensamiento pone en duda la individualidad de los votantes (Sabato, H. 1998). Por lo tanto, las manifestaciones públicas aparecen como medio para conseguir que se hable de una determinada causa que las convoca y legitima que, según García Linera (2004) es un tipo de acción colectiva que busca modificar el sistema social establecido.
Aunque no solo en las calles se desarrollan las manifestaciones. Las mismas, se rigen por convocatorias a través de las redes sociales y sus “#” (hashtag) de referencia a las situaciones por las que se intenta movilizar y/o reunir en un espacio específico a los ciudadanos. Son espacios comunicativos y de acción donde se comparten experiencias de lucha, de auto-organización, reflexividad y sentido compartido de la protesta (Rovira 2012). Estos movimientos sociales y especialmente en el área urbana del AMBA, han adquirido protagonismo en la vida social y política. Estos movimientos denunciantes observan un rol activo especialmente con el uso de herramientas TICs. Lo cual los hace poseedores de una identidad colectiva y un método de lucha (García Linera 2004). Las redes sociales son un medio de manifestación cada vez más utilizado por los ciudadanos “indignados”. A través de Internet, los movimientos sociales consolidan una amplia comunidad virtual, de carácter escrito, no presencial en las calles; pero sí, en la impronta del ciberespacio. Como construcción de una territorialidad diferente, para muchos menos visibles que en la vía pública. Según Rovira (2012) estos manifestantes cibernéticos no poseen una cabeza, tratar de encontrar el cabecilla del movimiento sería como tratar de cortar la cabeza de una hidra. Pero, siempre depende de acontecimientos políticos para que más de 140 caracteres se publiquen y viralicen.
No podemos negar que las manifestaciones han servido como base para legitimar nuevos derechos para la sociedad, desde los horarios de trabajo hasta la legalización del aborto. Todo aquello que la sociedad reclama en la calle ha dado sus frutos. Pero, aquí se trata de entender cómo las manifestaciones cobran legalidad en el marco de la mirada subjetiva hacia las mismas. La manifestación se da como uno de los modos principales de expresión de protesta. Podría ser indicio de un crecimiento de interés por la cosa pública y de una mejor integración política de la población, preocupada por participar en las decisiones, más allá del derecho al voto (Fillieule 2015).
Hay otra cara en la legitimación de las manifestaciones públicas. Se trata del marco legal que expone la subjetividad de la legitimación entre las protestas callejeras y los transeúntes. Los derechos de protesta social en la Argentina están abalados por la Constitución Nacional (CN) en su artículo 14 bis: “El derecho de huelga”. Así como nuestra adhesión a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en sus artículos 18, 19 y 20 que observan la libertad de opinión, de expresión, de reunión y asociación pacífica. Pero aquí, nuevamente, se plantea la subjetividad de aquellos no manifestantes, ciudadanos casuales en tránsito, que pujan por la territorialidad. Por lo cual se pone en altavoz el artículo 27 de la CN: “Toda persona puede transitar libremente por el territorio”. Aun así el Código Penal en su artículo 194 establece la pena de prisión por interrumpir el funcionamiento del transporte y los servicios públicos; pero la protesta en la vía pública no está tipificada en el código. Sin embargo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se ha logrado legislar sobre el Sistema de Seguridad Pública. Ley 5688 (2016), que en su artículo 4 observa: “La seguridad pública es deber propio e irrenunciable del Estado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que debe arbitrar los medios para salvaguardar la libertad, la integridad y derechos de las personas, así como preservar el orden público, implementando políticas públicas tendientes a asegurar la convivencia y fortalecer la cohesión social, dentro del estado de derecho, posibilitando el goce y pleno ejercicio, por parte de las personas, de las libertades, derechos y garantías constitucionalmente consagrados”.
Lo cierto es que las regulaciones ante las manifestaciones públicas aún no logran objetivar el vacío legal.
Análisis e interpretación de datos
Para avalar lo expuesto y entender las representaciones sobre la legitimación y la territorialidad como efecto de la construcción subjetiva de las manifestaciones públicas en el AMBA, se plantea un cuestionario que recoja datos para las preguntas que los estudiantes se hacen en torno a las temáticas de los movimientos sociales expuesta en los manuales de secundaria de 4° y 5° años del nivel superior.
Para Fillieule (2015) las encuestas de opinión subrayan la legitimidad del uso de estos medios como su efectividad, y con el uso de la TICs que, en este caso fueron realizadas a través de un Blank Quiz, una plataforma gratuita de Google que permite realizar cuestionarios evaluativos; en el cual, al mismo tiempo que recolectamos las respuestas se generan gráficas para la interpretación y análisis de los resultados.
En nuestra muestra se han recibido 25 respuestas, entre los encuestados el 80% es femenino, entre 15 a 66 años de edad. Entre los cuales el 64% no se ha unido a ningún tipo de manifestación. Pero, cuando se les pide redactar una opinión sobre las manifestaciones; si bien, las respuestas fueron variadas, la mayoría coincide en que: las manifestaciones son un derecho “pero” la vida cotidiana se ve afectada. En definitiva las manifestaciones son actos de opinión de hechos que la sociedad proclama, causas como: manifestar en contra del aborto o, incluso, a favor de la interrupción legal del embarazo (ILE); por los derechos de igualdad para la comunidad sexual minoritaria LGTBIQ+ (lesbianas, gay, bisexual, transgénero). Reforma educativas, previsionales. Casos como Blumberg en 2004, o Nisman en 2015. Muchas de estas manifestaciones han logrado que sus reclamos sean escuchados y legitimados desde un marco jurídico.
Pero, “transitar libremente”, legitima desde lo constitucional el otro lado del derecho ante una manifestación. Si bien, la mayoría de las respuestas observan el desconocimiento de la existencia de alguna norma legal sobre la regulación de las manifestaciones. Al mismo tiempo esa mayoría plantea la necesidad de regular y generar un equilibrio pacífico entre los que reclaman y los que no reclaman: debido al vandalismo, destrozos en la vía pública, los propios cortes de ruta y calles que impiden el derecho del otro a poder ir a trabajar o simplemente “transitar libremente”. Aunque en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se debe pedir permiso para que un grupo de manifestantes pueda hacer uso de la vía pública para hacer un reclamo.
Por supuesto, la otra cara de la moneda, en la construcción subjetiva sobre las manifestaciones están aquellos ciudadanos que tienen una opinión negativa sobre las mismas y no están de acuerdo con su forma de manifestación en la vía pública, porque: se politizan o son armadas por agrupaciones políticas. Porque generan destrozos en la vía pública. Porque invaden el derecho de los demás, interrumpen el tránsito, impiden transitar libremente. Entonces, podrá la sociedad manifestarse de otra forma.
Según Rovira (2012) las redes de movimiento sociales conforman una interacción, un espacio comunicativo y de acción en el que se comparte experiencias de lucha, de auto-organización y se construye un sentido compartido de la protesta. Si bien, los ciudadanos se enteran del desarrollo de las manifestaciones por los medios de comunicación y las redes sociales. La mayoría de las respuestas observa que ninguno utiliza las redes para ser miembro o participe de #indignados, o de alguna ideología política, por ejemplo. Pero, admiten que es un gran aporte, para poder tener un espacio de opinión sobre los hechos en los que no se está de acuerdo. Aquí surge una nueva pregunta: A caso el ciberespacio es más anónimo, menos visible, más resguardado. El hecho de participar en “varias” redes sociales pero no mencionarlas implica otra subjetividad en la sociedad, diferente a la manifestación pública ya que, en las redes se tejen diferentes las identidades. Entonces, se hacen invisibles o callan la participación. Tal parecer no es lo mismo manifestarse en el ciberespacio que realizar una manifestación pública. Son territorios diferentes.
La ocupación espacial genera opiniones divididas de carácter mayoritariamente negativo ya que, los actores sociales: manifestantes, no manifestantes transeúntes, los periodistas y la fuerzas del orden (policía, gendarmería) que se encuentran en el espacio de manifestación cumplen un rol regulado por la subjetividad más que por las normas del buen comportamiento o normativas de la Ciudad (CABA, Ley 5688) donde se observan a diario las mismas ya que, las fuerzas del orden deben cuidar a los no manifestantes; pero, ordenar a los que manifiestan y los periodistas hacer su trabajo de informar. Entonces, los transeúntes se convierten en víctimas ya que, la pelea entre la legitimidad y la territorialidad es como tratar de cortar la cabeza de una hidra.
Conclusiones
Esta investigación sobre las manifestaciones públicas en el Área metropolitana de Bueno Aires (AMBA) nos ha permitido canalizar las inquietudes de los estudiantes de 4° y 5° años del nivel secundario, en torno a las temáticas planteadas en los manuales sobre los “movimientos sociales”. Para entender la subjetividad de las manifestaciones públicas, desde lo territorial y la legitimidad de las mismas, en el AMBA.
Esta territorialidad marcada por las manifestaciones privilegian los lugares de poder, transformándolos en “lugares simbólicos”, donde manifestantes y no manifestantes pujan por la territorialidad. Las protestas callejeras, cobran legalidad entre los encuestados ya que, coinciden con que las manifestaciones son un derecho; pero la vida cotidiana se ve afectada: “transitar libremente” legitima desde lo constitucional a los no manifestantes. Los encuetados desconocen la existencia de alguna norma legal sobre la regulación de las manifestaciones y tienen una opinión negativa sobre cómo se manifiestan en las calles. Al mismo tiempo reclaman la necesidad de regular y generar un equilibrio entre los manifestantes y no manifestantes en la vía pública. Si bien, la Constitución Nacional, la Declaración de los Derechos Humanos, el Código Penal o las políticas públicas regladas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires procuran los derechos y libertades de los ciudadanos; la protesta en la vía pública aún no se encuentra tipificada.
Otra cara de la territorialidad es el ciberespacio, donde se convoca a las manifestaciones públicas o dar una opinión a través de las redes sociales. Otro espacio de protesta de carácter escrito y reflexividad, no presencial en las calles. Las redes sociales son un medio de manifestación cada vez más utilizado. Constituyendo una territorialidad diferente de más de 140 caracteres. Los encuestados admiten que son un gran aporte como espacio de opinión sobre los acontecimientos. Pero la mayoría no menciona sus # (hashtag) de participación. Las redes sociales son un espacio donde se tejen diferentes las identidades, menos visibles, más resguardados, lo cual hace la diferencia a la participación en una manifestación pública en las calles.
Si bien el reclamo obtiene legitimidad en el marco jurídico. Entonces, puede la sociedad manifestarse de otra forma, donde la puja por la territorialidad esté mejor regulada y se pueda transitar libremente. Queda claro que la ocupación espacial genera opiniones diversas, legitiman sus causas pero aún no encuentran la apacible convivencia.
Bibliografía
Apoyo bibliográfico del método de investigación:
Cornelli, Sandra y Lurati, Carla (2016) “Unidad 1: El método de investigación social”. Seminario “El método de investigación y su aplicación áulica”. Diplomatura Superior en Metodología de la investigación. Azul Ediciones, Burzaco.
Cornelli, Sandra y Lurati, Carla (2016) “Unidad 2: El uso de las Nuevas Tecnologías en la escuela”. Seminario “El método de investigación y su aplicación áulica”. Diplomatura Superior en Metodología de la investigación. Azul Ediciones, Burzaco.
Cornelli, Sandra y Lurati, Carla (2016) “Unidad 5. El marco teórico”. Seminario “Elaboración del problema de investigación”. Diplomatura Superior en Metodología de la investigación. Azul Ediciones, Burzaco.
Fuentes del marco teórico:
Bourdieu, P. (1997). Razones prácticas sobre la teoría de la acción. Barcelona, España: Editorial Anagrama.
Domínguez Roca, L. (2011). Geografía. 5 ES: Sociedad y economía en la Argentina actual. San Isidro, Argentina: Editorial Estrada.
Fillieule, O. (Ed). (2015). La manifestación: Cuando la acción colectiva toma las calles. Buenos Aires, Argentina: Editora Siglo Veintiuno.
Flores, F. (2010). Geografía: Economía y sociedad en el mundo actual. Buenos Aires, Argentina: Editorial Longseller.
García Linera, A. (2004) ¿Qué son? ¿De dónde vienen? Movimientos sociales. Rev. Barataria. Año 1. N°4. 4-13.
Rovira Sancho, G. (2012) Movimientos sociales y comunicación: la red como paradigma. México. Universidad Autónoma metropolitana: https://www.researchgate.net/profile/Guiomar-Rovira-Sancho
Sabato, H. (1998). La política en las calles: Entre el voto y la movilización. Buenos Aires, 1862 -1880.Buenos Aires, Argentina: Editorial Sudamericana.
Documentos Ley:
Código procesal Penal de La Nación http://www.bibliotecadigital.gob.ar/items/show/1572
Constitución Nacional Argentina http://www.bibliotecadigital.gob.ar/items/show/2575.
Declaración universal de los Derechos Humanos http://www.bibliotecadigital.gob.ar/items/show/2709.
Sistema Integrado de Seguridad Pública de la Ciudad Autónoma de buenos Aires http://www2.cedom.gob.ar/es/legislacion/normas/leyes/ley5688.html
Anexo - Cuestionario:
1. ¿Se
ha unido a una manifestación alguna vez? Si – No
2.
Si
asistió ¿Cuáles fueron las causas?
3.
Si
no asistió a ninguna ¿Cuál es su opinión sobre las mismas?
4.
¿Está
de acuerdo con las manifestaciones públicas? Si –No - Otra
5.
Cuando
las manifestaciones se desarrollan ¿Se entera por algún medio de comunicación?
Si –No ¿Cuál?
6.
Usted
¿Sigue o es miembro de algún grupo de manifestación? Si, No, ¿Cuál?
7.
¿Por
qué ha decidido seguir o ser miembro de ese grupo?
8.
Como
transeúnte (peatón o conductor) ¿Le ha tocado esperar por corte de ruta,
puente, en una calle o avenida? Si, No ¿Dónde?
9.
¿Conoce
si hay alguna regulación/norma y/o ley en contra o a favor de las
manifestaciones? Si, No ¿Cuál?
10. ¿Cree que las manifestaciones públicas
deben regularse? Si, No ¿Por qué?
11. En la mayoría de las manifestaciones se observan grupos diversos: los manifestantes, los periodistas, las fuerzas del orden (policía/ gendarmería) los transeúntes. ¿Cree que este momento de ocupación espacial genera resultados positivos o negativos? ¿Por qué?
BOLDRINI, A.K.
Esta imágencorreponde a
El 23 de Abril de 2022 se llevó a cabo el llamado TRACTORAZO (Campo-Ciudad)
Estimados lectores, espero que este trabajo sea de interés y puedan continuarlo, ampliando con nuevas preguntas otros detalles.
Espero que en sus comentarios puedan dejar nuevas respuestas a las preguntas realizadas en anexo.
GRACIAS.
@boldriniak

